
Business casual: cuando dejamos atrás las reglas, pero nadie nos enseñó a leer el contexto.
El mundo profesional se volvió más informal, pero eso no hizo necesariamente más fácil decidir qué vestir. El business casual refleja un cambio mayor: pasamos de seguir reglas relativamente claras a tener que interpretar industrias, culturas, roles y situaciones. Una mirada a por qué hoy vestirse bien para trabajar exige menos fórmulas y más criterio.








